Agustín Salgado y Ángel Bolaños

El representante en México de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Amerigo Incalcaterra, se negó a pronunciarse en torno a las razones por las cuales será transferido a otro país.

Entrevistado en el marco de la presentación del Diagnóstico de los derechos humanos en el Distrito Federal,Incalcaterra se limitó a decir que el cambio “es una cosa normal” y evitó, bajo cualquier circunstancia, referirse a las versiones que señalan que fue el gobierno federal, por medio de la Secretaría de Relaciones Exteriores, el que presionó al organismo internacional para que fuera trasladado: “La noticia es el diagnóstico de los derechos humanos en el Distrito Federal. Ésa es la noticia y espero que se difunda. El diagnóstico es un ejercicio único, repito, no hay que desvalorar esta experiencia, que es un ejercicio que no se ha hecho en ninguna otra parte.