TOLUCA, Méx.— Por segundo año consecutivo, el gobernador del estado de México, Enrique Peña Nieto, justificó la incursión de las fuerzas policiacas en San Salvador Atenco durante mayo de 2006, al advertir que esos hechos dejan como lección el “no permitir que ninguna bandera de ningún grupo, sea fuera del orden y de la ley”.
Al término de la ceremonia conmemorativa al 146 aniversario de la Batalla de Puebla que encabezó en la plaza cívica de esta ciudad, el Ejecutivo estatal evadió responder las acusaciones de organismos internacionales, como Mujeres sin Miedo, que lo señalan como responsable de los hechos, y en contraparte sostuvo que en esa localidad prevalecen condiciones de armonía y paz social.